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Una mirada a la economía egipcia

Tuesday، 19 November 2013 12:00 AM

 

La economía egipcia es una de las economías más diversificadas de Oriente Medio donde los sectores de la agricultura, la industria, el turismo y los servicios participan con porcentajes similares en su estructura principal.

Según las estimaciones de 2012, la fuerza laboral en Egipto alcanza un total de 26 millones de personas, de la cual el 51% trabaja en el sector de servicios, el 32% en el sector agrícola, y  el 17% en el sector industrial.

Los recursos principales de la economía egipcia proceden de la agricultura, los ingresos del Canal de Suez, el turismo, la industria cultural y mediática, las exportaciones de carburantes y las remesas de los trabajadores egipcios en el extranjero. Cabe señalar que más de tres millones de egipcios trabajan fuera del país, principalmente en los países árabes del Golfo y en menor medida en  los Estados Unidos, Europa y Australia.

La historia moderna de la economía egipcia

Desde 1952 hasta hoy, la economía egipcia ha pasado por diferentes etapas que se pueden resumir de la siguiente manera:

1 - 1952 – 1960:

Este período estuvo dominado por la adopción de políticas económicas orientadas a la redistribución de la renta a través de una intervención clara del Estado en la actividad económica. Los aspectos más notables de dichas políticas fueron la ley de reforma agraria de 1952, la orientación hacia la industrialización para absorber el excedente de trabajadores, la creación de un "Consejo Permanente para el Desarrollo de la Producción Nacional". A través de dicho organismo, el Gobierno empezó la inversión directa fundando la Compañía del Hierro y el Acero en 1954 y más tarde a través de la nacionalización del Canal de Suez en 1956... Y con el aumento de la intervención estatal, la Comisión de Planificación Nacional fue creada en 1957 para sustituir el Consejo Nacional de Producción.

2 - 1960 –1966:

Este período se caracteriza por la planificación económica a nivel nacional y la aplicación de las ideas socialistas. Es cuando entran en vigor medidas como la fijación de las horas de trabajo y de los salarios, la regulación de la relación entre los arrendatarios y los arrendados, la fijación de los precios de ventas de los diferentes productos. Este período dio lugar a un crecimiento anual del 3,8% a lo largo de los años del plan quinquenal (1960-1965) y experimentó la puesta en marcha de varios proyectos nacionales importantes como la construcción de la Alta Presa de Asuán. 

3 - 1967 – 1973:

Es la etapa de la conversión a una economía de guerra. Durante este período, la economía egipcia ha tenido dificultades en financiar sus planes económicos en vistas de la dedicación de gran parte de los recursos a la preparación para la guerra de la liberación de los territorios ocupados. El gasto militar egipcio subió de un 5,5% del PIB en 1962 al 10% en 1967, y al 20% en 1973.

 

4 - 1974 – 1981:

Durante esta etapa empezó la aplicación de las políticas de apertura económica, el llamado Infitah, y la introducción de un cambio radical en los sistemas políticos y económicos. Los aspectos más importantes de este período fueron la sustitución del sistema quinquenal por programas económicos anuales y la promoción de las inversiones árabes y extranjeras basándose en leyes de apertura política. A pesar de que este período experimentó unos niveles de crecimiento bastante altos que llegaron al 9.8%, fue un crecimiento basado más en el sector de servicios que en los sectores productivos.

5 - 1982 – 1990:

La política económica aplicada en los años ochenta por el presidente Mubarak no sufrió grandes cambios respecto a la iniciada por su predecesor, y caminó entre dos líneas a veces contradictorias. Una se basaba en mantener el papel distribuidor del Estado para asegurar la estabilidad social y política, y la otra, en abrir la economía egipcia a las inversiones privadas, continuando con la línea política del Infitah )la apertura económica). Durante los primeros años de los ochenta el país se benefició de una coyuntura internacional favorable al crecimiento, sobre todo a través de la captación de diversas rentas geopolíticas: ayuda extranjera, norteamericana sobe todo, explotación de yacimientos de petróleo, ingresos procedentes del Canal de Suez y del turismo, y las remesas de los trabajadores egipcios residentes en los países del Golfo.

6 –1991 – 2007:

Egipto ha experimentado durante este período una sangrienta ola de terrorismo que alcanzó su punto álgido con el incidente del Valle de los Reyes, en Luxor en 1997. No obstante, esta etapa se caracterizó por una relativa estabilidad económica, el logro de un nivel de crecimiento equilibrado y el consiguiente aumento de las reservas de divisas y la estabilidad del tipo de cambio de la libra egipcia junto al inicio de varios proyectos productivo y de servicios, y la construcción de nuevas ciudades, el mayor de los cuales fue el Nuevo Cairo.  

7 - 2008 – 2011:

Durante este periodo Egipto ha podido estar al margen de la crisis financiera internacional. Su economía seguía creciendo a un ritmo de un 8% anual y el déficit público retrocedía de 9.2% a 7.5%. Las remesas de los egipcios en el extranjero seguían aumentando y el sector turístico experimentó un notable crecimiento en el número de turistas especialmente de los países árabes y de los europeos encabezados por Rusia, Italia, Alemania y Francia. Por otro lado, el sector de las Tecnologías de la Información y las Telecomunicaciones, las exportaciones petrolíferas y los ingresos del Canal de Suez seguían creciendo.

Estos avances económicos no han llegado a todos los ciudadanos egipcios por igual. Han beneficiado más a las clases acomodadas del país sin poder reducir los niveles de pobreza. La continua subida de los precios de bienes y servicios, la expansión de los barrios marginados, la degradación del nivel de los servicios de salud y de educación, la propagación de la corrupción y el monopolio, el enorme aumento de la población y el disgusto general del mal reparto de los frutos del crecimiento económico, han provocado una gran inestabilidad socioeconómica y política, y han llevado al estallido de la Revolución del 25 de enero de 2011.

Sin embargo, la continua lucha por el poder entre los diferentes partidos y las corrientes y facciones políticas, relegando a un segundo lugar la reforma económica y las prioridades diarias del pueblo egipcio incluso después de la elección del presidente Mohamed Morsi, han llevado a los egipcios a echarse de nuevo masivamente a las calles el 30 de junio de 2013 para pedir elecciones presidenciales anticipadas. Fue una reclamación que encontró oídos sordos del régimen del presidente Morsi e iba a enfrentar a sus partidarios y sus detractores en una sangrienta guerra civil. La salida de la crisis vino a manos de las fuerzas armadas que se alinearon con los millones de egipcios opositores a la continuidad del presidente Morsi en el poder y trazaron una hoja de ruta de transición democrática consensuada por la mayoría de las fuerzas políticas, que incluye:

  • Suspender temporalmente la constitución;
  • El presidente del Tribunal Constitucional Egipcio jura el cargo como presidente interino del país ante la Asamblea General del Tribunal hasta que se celebren elecciones presidenciales anticipadas;
  • El presidente de la Tribunal Constitucional tendría el poder para emitir declaraciones constitucionales durante la etapa interina;
  • Formar un gobierno tecnócrata de unidad nacional con plenos poderes para dirigir el periodo de transición;
  • Formar un comité de expertos para enmendar la Constitución;
  • Instar al Tribunal Constitucional a aprobar lo antes posible el proyecto de ley de elecciones legislativas para proceder a celebrar dichos comicios;
  • Elaborar un código de ética para los medios de comunicación que garantice la libertad de información, el respeto de las normas profesionales, el compromiso con la credibilidad y la imparcialidad y el adelantamiento de los intereses de la patria;
  • Tomar las medidas necesarias para integrar a los jóvenes en las instituciones del Estado para que sean parte del proceso de la toma de decisión;
  • Formar un comité de reconciliación nacional de las figuras que gozan de credibilidad y aceptación por las elites nacionales y que representan todas las tendencias políticas.

Esta hoja de ruta ha sido revalidada de nuevo el 26 de julio de 2013 cuando las plazas de la mayoría de las provincias egipcias se llenaron de nuevo de manifestantes que salieron a respaldar dicho plan y autorizar a las fuerzas armadas y a la policía enfrentar la potencial violencia de sus detractores.

 

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