29 June 2022 03:36 AM

Palabra del presidente Al-Sisi en el 35º simposio educativo de las Fuerzas Armadas por el Día de los Mártires

Wednesday، 09 March 2022 - 12:00 AM

En el nombre de Dios, el Misericordioso,

El gran pueblo de Egipto, querido pueblo honorable,

Hoy, celebramos juntos un recuerdo, querido por nuestras almas, donde evocamos el heroísmo de hombros que fueron comprometidos con su promesa  y sacrificaron todo para que esta patria viviera digno, orgulloso y altivo; hombres que rechazaron la rendición prefirieron luchar con honor y valentía, dando ejemplo a las generaciones posteriores y afirmando que un Egipto libre y digno, merece de nosotros toda la redención, dedicación y sacrificio.

La celebración del Día de los Mártires cada año representa una nueva ocasión para rendir homenaje a los hijos sinceros  de Egipto, quienes sacrificaron para que esta patria inmortal continuara palpitando con vida, fructificando con la bondad, la paz y el crecimiento; y para que recordemos juntos aquellos sacrificios, que no se pueden ser sentidos excepto por aquellos que ofrecieron a Egipto un mártir o un herido que regó con su sangre la arena de esta nación.

Este día inolvidable, es un día donde homenajeamos no sólo los espíritus que fueron martirizados de nuestros héroes honrados, los hombres valientes de las Fuerzas Armadas y de la Policía o cualquier ciudadano que desempeña su papel con dedicación y sinceridad en todo el país; sino que  homenajeamos, también, la aportación de quienes asumen la responsabilidad de esta patria, y trabajan día y noche para que el gran pueblo de Egipto viva en paz, seguridad y estabilidad. Egipto afirma que es rica con sus hijos leales, generación tras generación, entregando la bandera de la patria, izada y vencedora, con orgullo y dignidad; y que esta bandera jamás recaerá, si Dios quiere; luego gracias a la voluntad, la originalidad y los sacrificios de este pueblo.

El gran pueblo de Egipto,

No me pierde esta ocasión, como acostumbramos a detenernos juntos para echar un vistazo integrado sobre nuestra trayectoria que empezamos juntos; sobre la base  de nuestra firme política de presentaros las realidades, con el fin de enfrentar a los desafíos juntos, desde una perspectiva real, verdadera y directa; en busca de lograr el verdadero renacimiento integral; al que aspiramos todos y para las generaciones que vendrán después de nosotros; un renacimiento propio a la grandeza y la historia de nuestro país.

No es un secreto para ustedes, queridos hermanos, que Egipto ha enfrentado, durante los últimos años, a muchos retos sin precedentes a todos los niveles. En el plano mundial, apareció la pandemia de Corona y surgieron algunos conflictos y disputas, que afectaron radicalmente a la estructura de la economía internacional, a las cadenas globales de suministro, aumentando las tasas de inflación, y la subida de precios. Y antes de la pandemia y de esos conflictos, azotó el mundo olas de caos, la inestabilidad política y de seguridad, el colapso de algunos países y la desintegración de sus comunidades, y la propagación del terrorismo, que habría llegado a nuestra querida patria si no fuera por el cuidado y la bondad de Dios.

En cuanto al nivel interno, Egipto ha enfrentado a graves presiones sobre la economía nacional; lo que afrontamos, a través de seguir las integradas medidas estructurales y de reforma, que empezaron a dar sus frutos en el aumento de las tasas de crecimiento, alcanzadas por la economía egipcia; en paralelo con los esfuerzos de las fuerzas armadas y la policía para asediar al terrorismo y debilitarlo. El mundo entero es testigo de los logros que hemos conseguido al enfrentarnos a estos retos, ya que Egipto sigue aplicando una visión estratégica integrada a fin de construir una patria fuerte y avanzada en todos los ámbitos. 

Y les digo sinceramente: Mediante la conciencia de este pueblo y su acervo de civilización que se extiende por miles de años y la precisa comprensión de las circunstancias de Egipto, estoy plenamente confiado en nuestra capacidad para lograr los milagros y cambiar la realidad de vida de este país a la que nos complace y enorgullece; y para que cada ciudadano en este país encuentre un lugar digno para él y sus hijos.

El gran pueblo de Egipto

Al final de mi palabra, al celebrar el Día de los Mártires, sé muy bien que los momentos más duros del alma, son los momentos de despedida; así como me entero que las corazones se estrujan de dolor cuando se intensifica la nostalgia de ver a los seres queridos; pero confío, también, en que esos dolores y penas rápidamente se convierten a sentimientos de orgullo y dignidad, por lo que nuestros justos mártires realizaron, quienes sacrificaron con sus almas y vidas por Egipto.

Y no puedo olvidar aquí trasladar mi agradecimiento y el aprecio del gran pueblo egipcio a las familias de nuestros justos mártires por su paciencia, resistencia; y no tengo más que dirijo a Dios, el Todopoderoso, con oraciones para que proteja a Egipto y a su pueblo de cualquier mal o daño, y que mantenga a esta patria la bendición de seguridad.

Y siempre y para siempre que viva Egipto, viva Egipto, viva Egipto.

Paz, misericordia y bendiciones de Dios.

Noticias Relacionadas

Más visitado

From To