26 February 2024 10:58 PM

Egipto y la cuestión hídrica

Wednesday، 01 March 2023 - 12:00 AM

El tema del agua está en primera línea de las preocupaciones de los países del mundo, ya que las naciones civilizadas le han dado parte de su atención para desarrollar sus recursos hídricos, y preservarlos de factores de desperdicio o daño, elevar la eficiencia de su uso, y maximizar el rendimiento de los mismos.

Egipto está a la cabeza de los países no sólo del continente africano, sino también a nivel mundial en cuanto a la atención al agua, y su buena gestión y respeto. Esto se traduce en varios acuerdos, los más importantes de los cuales son: el acuerdo de 1959; según el cual Egipto obtiene 55.500 millones de metros cúbicos, y Sudán, 18.500 millones de metros cúbicos, dado que el ingreso total del río es de 84.000 millones, de los cuales unos 10.000 millones se pierden durante el recorrido del sur al norte debido a la evaporación y las filtraciones.

Los ingresos totales del río (84.000 millones) representan sólo el 5% de las aguas torrenciales que caen sobre las mesetas, ecuatorial y etíope, lo que significa que la pérdida asciende al 95% del agua no aprovechada. El volumen de las lluvias torrenciales que caen sobre los diez países que componen la cuenca del Nilo asciende a 7000 -siete mil- millones de metros cúbicos de agua fuera de la cuenca; lo que supone unas cinco veces el total que cae sobre las fuentes del río dentro de la cuenca en las dos mesetas.

Esta enorme riqueza se pierde y se desperdicia; lo que hace imprescindible que los países le presten atención y estudien proyectos para preservarla e invertirla a fin de mejorar sus sociedades y para las generaciones futuras. En consecuencia, estos países decidieron participar todos en la redacción y firma de un acuerdo global para regular y distribuir las aguas del río Nilo.

Los comités técnicos comenzaron su trabajo de redacción de este acuerdo, basándose en varios principios establecidos; el más importante de los cuales es que expresa la plena voluntad y soberanía de estos países, y el interés por los derechos históricos y adquiridos en los acuerdos anteriores y por no infringirlos. El 95% de los artículos de este acuerdo ya han sido acordados, y los expertos técnicos de los representantes de los países están trabajando en los artículos restantes.

Egipto juega un papel importante en este campo, en ayuda y apoyo a los hermanos de los países de la cuenca, a través de colaborar en la forma de gestionar el agua y dar subvenciones para construir presas y diques y para generar electricidad. También, ha trabajado en la formación y graduación de cuadros humanos técnicos de los países de la cuenca, así como en las relaciones económicas, comerciales, culturales, etc.


Política hídrica de Egipto


Egipto ha preparado una estrategia para los recursos hídricos hasta 2050 con un coste de hasta 50.000 millones de dólares, que puede llegar a los 100.000 millones; así como ha elaborado un plan nacional para los recursos hídricos hasta 2037 basado en cuatro ejes: racionalización del uso del agua, mejora de la calidad del agua, provisión de fuentes de agua adicionales, y establecer un entorno adecuado para una gestión óptima del agua.

 

Egipto ha adoptado numerosas políticas en materia de agua para aumentar su preparación para hacer frente a los retos, que el sistema hídrico pueda sufrir, mediante la ejecución de varios proyectos importantes, como el proyecto nacional de rehabilitación de canales, que es uno de los mayores proyectos del mundo en este ámbito, cuyo objetivo es mejorar el proceso de gestión y distribución del agua y el suministro de agua a los extremos de los canales cansados.

 

Además, el proyecto nacional para la transformación a los sistemas de riego modernos y la expansión del uso de las aplicaciones de riego inteligente; así como los grandes proyectos que pretenden ampliar la reutilización del agua de drenaje agrícola, y los grandes proyectos en el ámbito de la protección contra los peligros del cambio climático, como los proyectos de protección contra los riesgos de inundación y los proyectos de protección de las playas; además de la gestión racional de las aguas subterráneas.

 

Los cuatro ejes de la estrategia de recursos hídricos:

 

- Racionalizar el uso del agua

 

A través de un sistema de gestión racional, y establecer instalaciones de control de la distribución del agua, ampliar los sistemas modernos de riego, y utilizar la energía solar como una de las alternativas más importantes a las energías renovables. También, el Estado ha puesto en marcha el programa nacional de rehabilitación y revestimiento de 20.000 km de canales con un coste de unos 50.000 millones de libras.

 

-Mejorar la calidad del agua

 

Mejorar la calidad del agua es una prioridad para el Estado, ya que reutilizamos el agua más de una vez, y así se refleja en la salud de los ciudadanos y en la calidad del producto, y en las epidemias que se generan en el agua como resultado del tratamiento.

 

-Proporcionar fuentes de agua adicionales

 

Las fuentes, a las que se puede recurrir como fuentes no tradicionales para colmar el déficit de agua son la explotación de 3 recursos importantes, que son la desalinización del agua de mar, la reutilización de las aguas residuales, y la reutilización de las aguas de drenaje agrícola, ya que la desalinización del agua de mar es una opción estratégica, de una dimensión social y económica indispensable, a pesar de su elevado coste para lograr la seguridad del agua.

 

El Estado egipcio pretende ampliar el establecimiento de plantas desalinizadoras, ya que actualmente existen 58 plantas, que funcionan con una capacidad de 440.000 m3/día, y se están ejecutando otras 19 estaciones, que se completarán a finales de este año con una capacidad de 682 mil m3/día.

 

-Establecer un entorno adecuado para una gestión óptima del agua

 

Está representada en la creación de un entorno adecuado para el trabajo, y en la aplicación del resto de los ejes de la estrategia a través de la formación, el desarrollo de capacidades, la concienciación sobre los retos del agua, y la legislación y las leyes que obligan a todos con sus responsabilidades hacia la buena gobernanza en la gestión de los recursos hídricos. Actualmente, se está elaborando el reglamento ejecutivo de la nueva ley de recursos hídricos y riego.


Los retos que enfrenta a Egipto


Son 8 retos:

 

1- Recursos hídricos limitados, aumento de la población, escasa eficacia del agua y cambios climáticos: el agua del Nilo representa más del 95% de los recursos hídricos totales, y está definida por el acuerdo de 1959, y no hay indicios positivos en un futuro próximo para aumentarla, ya que la reutilización de las aguas residuales tratadas y del drenaje agrícola, industrial, y subterránea poco profundas del valleen el Delta y Fayoum no se consideran recursos hídricos independientes porque dependen de las aguas del Nilo. Tal vez, la esperanza sea extraer nuevos tipos de "semillas" que den mayor productividad para la misma cantidad de agua utilizada.

 

2- El continuo aumento de las necesidades de agua debido al constante incremento de la población, y la mejora del nivel de vida; además del crecimiento industrial y agrícola, donde la población en 1996 se acercaba a los 59,3 millones de habitantes y ha pasado a ser de 104 millones en la actualidad; lo que supone la necesidad de aumentar los recursos hídricos a un ritmo similar, que es difícil de conseguir. Por ello, la cuota per cápita de recursos hídricos ha disminuido anualmente de 950 a 650 metros cúbicos, lo que dificulta la gestión del sistema hídrico, y aumenta la intensidad de las disputas y la competencia por la prioridad de acceso al agua.

 

3-Baja eficiencia en el uso del agua en todos los sectores que la consumen, ya sea la agricultura, el consumo doméstico, o la industria.

 

4-El deterioro de las redes de riego y drenaje, y de las estaciones de bombeo; además de los casos de infracciones múltiples en ambos lados de los canales y drenajes.

 

Asimismo, las obras industriales en los canales sufren un empeoramiento de sus condiciones como consecuencia de la obsolescencia; lo que hace necesario realizar una evaluación de estas instalaciones para determinar con exactitud las cantidades de agua vertidas a través de estas obras.

 

5-El aumento de la brecha alimentaria: Aumentar la producción de alimentos para cubrir las necesidades alimentarias mediante la expansión horizontal se ha vuelto extremadamente difícil, a la luz de los limitados recursos hídricos. Se mantiene la esperanza en la investigación agrícola para desarrollar nuevos tipos de semillas que den mayor productividad con la misma cantidad de agua utilizada.

 

6-Los cambios climáticos y sus previsibles efectos negativos se han convertido recientemente en los retos más importantes que se enfrenta Egipto. La mayoría de los estudios y evaluaciones locales, regionales y mundiales indican cambios en las temperaturas, las precipitaciones y la subida del nivel del agua del mar, que amenaza con el hundimiento de partes del delta, y su salinidad como consecuencia de la intrusión de agua marina.

 

7-La contaminación de los cursos de agua y el deterioro de su calidad ; a medida que se avanza hacia el norte, además de la presencia de algunas zonas calificadas como críticas, como consecuencia de los vertidos de aguas residuales e industriales sin el tratamiento adecuado.

 

8-El establecimiento de presas en las fuentes del Nilo y su impacto negativo en las próximas actuaciones de la Alta Presa durante el proceso de llenado y almacenamiento; así como el impacto de las bases de funcionamiento en los flujos de agua de Egipto.



Recursos hídricos actuales y previstos


Una de las cuestiones nacionales más destacadas que preocupan a Egipto en la actualidad el aprovechamiento máximo de nuestros recursos hídricos, teniendo en cuenta que el agua es el pilar del desarrollo y tiene un impacto directo en el presente y el futuro de nuestro pueblo y su seguridad política, económica y social.

 

Los recursos hídricos tradicionales de Egipto se limitan al río Nilo, las aguas subterráneas, la lluvia y los torrentes; y los recursos no tradicionales representados en las aguas residuales tratadas y el drenaje agrícola.

 

A- Recursos hídricos existentes y sus usos

 

- El río Nilo: Es la principal fuente de agua de Egipto, con una cuota de 55.500 millones de metros cúbicos, lo que representa el 79,3% de los recursos hídricos y cubre el 95% de las necesidades actuales de agua.

 

Aguas subterráneas: La cantidad de agua subterránea utilizada en Egipto se estima en unos 6.100 millones de metros cúbicos/año en el Valle y el Delta, y esta cantidad puede aumentar en el futuro hasta alcanzar los 7.500 millones de metros cúbicos/año sin poner en peligro las reservas de agua subterránea.

 

Lluvia: No es una fuente importante de agua en Egipto debido a las pequeñas cantidades que caen en el invierno, ya que el volumen de esta agua es de unos 1.300 millones de metros cúbicos/año.

 

Reutilización del agua de drenaje agrícola: Es uno de los recursos hídricos que no se puede subestimar. La media anual de agua de drenaje agrícola es de unos 12.000 millones de metros cúbicos/año; se reutilizan unos 5.700 millones de metros cúbicos actualmente, y se está intentando llegar a los 9.000 millones de metros cúbicos en 2017 para utilizarla en los proyectos de expansión agrícola.

 

Agua residual tratada: Es una de las fuentes de agua que puede utilizarse para el riego, siempre que cumpla las condiciones sanitarias reconocidas a nivel mundial. Su cantidad es de unos 2.500 millones de metros cúbicos anuales; unos 1.300 millones de metros cúbicos se reutilizan tras ser tratadas enlos  proyectos de cultivo de tierras desérticas.

 

Usos del agua:

 

El uso agrícola del agua representa la mayor parte de los usos, ascendiendo a unos 59.300 millones de metros cúbicos, o el 85,6% de los usos totales en 2006/2007. La necesidad de agua del sector industrial se estimó en 7.800 millones de metros cúbicos, de los cuales se consumieron realmente unos 1.150 millones de metros cúbicos en 2006/2007. El resto se devuelve al Nilo, a los canales, y a los desagües en estado de contaminación.

 

En cuanto a los usos del agua potable y los fines sanitarios, se estiman en 6.500 millones de metros cúbicos, es decir, el 9,4% de los usos totales en 2006/2007. Se estima que el porcentaje medio de pérdidas de agua potable pura oscila entre el 10 y el 36,5% del total del agua producida en las gobernaciones y las nuevas ciudades.

 

B- Recursos hídricos objetivo

 

Establecimiento de varios proyectos en el Alto Nilo con el fin de controlar su pérdida de agua, y gestionar recursos adicionales, los más importantes de los cuales son:

 

- El proyecto del canal de Jonglei, en el sur de Sudán, que podría proporcionar unos 4.000 millones de metros cúbicos en su primera fase y 3.000 millones de metros cúbicos en su segunda fase, que se repartirían por igual entre Egipto y Sudán.

 

-El proyecto de Bahr al-Ghazal, que aporta unos 7.000 millones de metros cúbicos a partes iguales entre Egipto y Sudán.

 

-El proyecto de los pantanos de Mushar, en Sudán del Sur, que aporta unos 4.000 millones de metros cúbicos.

 

-Desalinización del agua de mar: Uno de los ejes de futuro más importantes para aumentar los recursos hídricos, sobre todo porque su coste está disminuyendo gracias a las tecnologías modernas. En la actualidad, los recursos hídricos de Egipto procedentes de la desalinización de agua de mar ascienden a unos 0,06 mil millones de metros cúbicos, que deben alcanzar los 0,14 mil millones de metros cúbicos en 2017.

 

-Modificar la actual estructura de cultivos en consonancia con la política estatal de agua, productiva y de exportación, y reducir las cantidades de agua de riego para la superficie cultivada. El plan del ministerio pretende aportar unos 1.500 millones de metros cúbicos de agua al año, sustituyendo el cultivo de remolacha por el de caña de azúcar, y reduciendo la superficie cultivada de arroz de 1,3 millones de acres a 950 mil acres.

 

- Reducir las pérdidas de agua: El Ministerio de Recursos Hídricos e Irrigación estimó las pérdidas de agua en un 35% del total de agua descargada por la Alta Presa, es decir, unos 19.400 millones de metros cúbicos; y es probable que se pierda por fugas y evaporación, y la pérdida en los canales de riego representa unos 2.300 millones de metros cúbicos anuales.



Esfuerzos de Egipto por asegurar sus necesidades del agua


A lo largo de los tiempos, Egipto se ha esforzado por asegurar sus necesidades de agua, especialmente la del Nilo como principal fuente de agua, ya que su cuota anual es de unos 55.500 millones de metros cúbicos anuales. Por ello, trabajó para organizar su relación con los países de la cuenca del Nilo y contactar permanente con ellos, y acordar en el mejor método de explotación de las aguas del río Nilo, en beneficio de todos los países de la cuenca,, preservando al mismo tiempo el derecho histórico de Egipto a las aguas del Nilo.

 

También, trabajó en el establecimiento de proyectos que le permitieran beneficiarse del agua del río; uno de los mayores y más importantes de estos proyectos fue el de la Alta Presa.

 

Los beneficios económicos de la Alta Presa:

 

-Aumentar la cuota de Egipto en el agua del Nilo, hasta 55.500 millones de metros cúbicos anuales.

 

-Incrementar la superficie agrícola de Egipto en unos 1.2 millones de feddans.

 

-Convertir a 970.000 acres del sistema de riego por cuenca al sistema de riego permanente, lo que aumentó la productividad del acre.

 

-Ampliación del cultivo de arroz a 700.000 feddans anuales.

 

-Mejorar la navegación fluvial durante todo el año.

 

-Generar nueva energía eléctrica por valor de 10.000 millones de kilovatios anuales, que se utilizó en la iluminación de pueblos y Ciudades.

 

-Proteger al país de los peligros de la sequía en los años de escasez de agua, como ocurrió en el periodo de 1979 a 1987.

 

-Proteger al país de los peligros de las grandes inundaciones, como la devastadora inundación ocurrida en 1964 y la más peligrosa de 1975.

 

-El flujo de agua en el vertedero de Toshka (Lagos de Toshka): El agua entró en el vertadero de Toshka por primera vez el 15 de octubre de 1996, cuando el nivel del agua frente a la presa alta alcanzó los 178,55 metros.


La estrategia egipcia para los recursos hídricos


Egipto está estudiando el desarrollo de nuevas soluciones para ahorrar agua, reducir las pérdidas de agua, y cubrir el déficit al que se enfrenta el país, que se espera que aumente durante el próximo periodo con el incremento de la población, anunciando un plan para desalinizar el agua del mar como plan estratégico de confrontación, y para proporcionar agua potable a las gobernaciones costeras egipcias.

 

20.000 millones de metros cúbicos de déficit de agua:


Egipto se enfrenta a un déficit de agua de 20.000 millones de metros cúbicos anuales, y las necesidades de agua de Egipto ascienden a 80.000 millones de metros cúbicos, mientras que el total de agua dulce disponible en Egipto es de 60.000 millones de metros cúbicos, y Egipto depende en un 97% del río Nilo.

 

Egipto está cooperando desde hace tiempo con empresas rusas para establecer enormes plantas desalinizadoras de agua de mar, dentro de un plan que incluye 4 ejes: El primero es proporcionar las necesidades de agua para resolver los problemas actuales y el aumento de la población, y el segundo es proporcionar las necesidades de agua alternativas para detener la transferencia de agua potable a Matrouh, el Mar Rojo y el Sinaí, y también proporcionar las necesidades de agua alternativas para el agua, y finalmente suministrar las necesidades de agua para el desarrollo urbano.


A pesar de los esfuerzos de Egipto por establecer plantas de desalinización, reciclar el agua y reutilizar unos 12.000 millones de metros cúbicos anuales de aguas residuales tratadas o aguas residuales agrícolas, Egipto sufre actualmente un déficit de agua estimado en unos 20.000 millones de metros cúbicos anuales.


Una de las opciones actuales para cubrir este déficit es la "desalinización de agua de mar", ya que la tasa de producción de las plantas desalinizadoras antes de 2014 era solo de unos 80.000 metros cúbicos al día, y esta tasa ha aumentado tras el establecimiento de nuevas plantas desalinizadoras, para llegar ahora a 750.000 metros cúbicos al día.


Plan estratégico (2020-2050)


El gobierno egipcio, representado por el Ministerio de Vivienda, anunció un plan estratégico (2020-2050) para ampliar la implementación de plantas desalinizadoras durante los próximos treinta años, con inversiones que ascienden a 134.000 millones de libras, que se ejecutarán en 6 planes quinquenales; cada uno con una duración de ejecución de 5 años. El primer plan quinquenal de esta estrategia incluye la ejecución de proyectos de desalinización de agua de mar en 11 provincias, con un coste estimado de 30.000 millones de EGP; está previsto que se complete a finales de 2025.

 

Actualmente, se están poniendo en marcha 19 nuevas plantas desalinizadoras con una capacidad de producción de 550.000 metros cúbicos al día, con un coste de 11.000 millones de libras, en siete provincias: Matrouh, Mar Rojo, Sinaí Norte, Sinaí Sur, Port Said, Dakahlia y Suez.

 

Se está ejecutando el proyecto nacional de rehabilitación de canales, cuyo objetivo es resolver las reclamaciones de los agricultores, llevar el agua de riego a los extremos de los canales y lograr la justicia en la distribución del agua entre los agricultores.


Además, el proyecto nacional de transformación a los sistemas de riego modernos y rehabilitación de las ruedas hidráulicas; cuyo objetivo es convertir 3.70 millones de acres de tierras antiguas de riego por inundación a sistemas de riego modernos en un plazo de 3 años; en el marco de la visión del Ministerio de lograr un proceso de desarrollo integral del sistema de agua, ya sea a nivel de canales y ruedas hidráulicas o a nivel de campo mediante la implantación de sistemas de riego modernos y el uso de aplicaciones de riego inteligentes.

 

El Ministerio de Riego, también, está ejecutando una serie de grandes proyectos destinados a ampliar la reutilización de las aguas de drenaje agrícola, ya que se ha completado el proyecto de aprovechamiento de las aguas del drenaje de Al-Mahsama tras su tratamiento con una disposición de un millón de m3/día, y se ha ejecutado un gran proyecto de aprovechamiento de las aguas del drenaje de Bahr Al-Baqar tras su tratamiento con una disposición de unos 5. 60 millones de m3 /día; además de la ejecución de otro gran proyecto en el oeste del Delta, mediante la utilización de las aguas de los desagües situados en el oeste del delta, con una disposición de unos 6 millones de m3 /día.


En los últimos años, el gobierno ha puesto en marcha más de 1.000 instalaciones de protección contra los peligros de las lluvias torrenciales en varias gobernaciones de la República; además de proyectos de protección de playas, cuyo objetivo es proteger las playas egipcias de los factores de erosión, restaurar la naturaleza de las playas de arena, y proteger las instalaciones e inversiones costeras.


Se está trabajando en el desarrollo del sistema de irrigación y drenaje del Oasis de Siwa, que pretende encontrar soluciones radicales al problema del aumento de la salinidad y de las aguas residuales agrícolas, mediante un plan de desarrollo del oasis y mejorar sus lagos, pozos y manantiales naturales de agua para mantener la producción agrícola en el oasis, famoso por el cultivo de olivos y palmeras.


El gobierno continúa con todos sus esfuerzos para limitar todas las formas de invasiones y violaciones en el río Nilo y sus vías fluviales.


100.000 millones de dólares para aplicar el plan estratégico de gestión de los recursos hídricos


Son muchos los retos, a los que se enfrenta a la gestión del agua; el más importante de los cuales es el aumento de la población. En los últimos diez años, la población ha aumentado en unos 25 millones de personas, y se espera que aumente entre 60 y 70 millones de personas hasta 2050. Por lo tanto, este aumento de la población necesita recursos adicionales para satisfacer las necesidades básicas.


El Estado fue capaz de transformar esos retos en una estrategia de gestión de los recursos hídricos para el año 2050, y esa estrategia se transformó también en un plan específico, en el que los proyectos se dividieron en un plan ejecutivo, que incluye un plan urgente (2017-2020) y un plan futuro (2020-2037), e indicó que el coste de inversión de ese plan es inicialmente de 50.000 millones de dólares, pero con los ritmos de ejecución actuales, el coste superará los 100.000 millones de dólares para satisfacer las necesidades de agua hasta 2050.


El plan nacional consta de 4 ejes, a saber, la mejora de la calidad del agua, la racionalización de los usos del agua, el desarrollo de los recursos hídricos, y la creación de un entorno adecuado en términos de formación, tecnología y sensibilización.


Los más importantes de estos proyectos y ejes de trabajo son el programa nacional de transformación al riego moderno y activación de ruedas hidráulicas, el proyecto nacional de rehabilitación y elevación de la eficiencia de canales, reutilización del agua, observar los cambios climáticos, gestión de inundaciones, implementar proyectos de drenaje agrícola, eliminar las violaciones, y utilizar aplicaciones modernas y la transformación digital.


Egipto está considerado como uno de los países más avanzados del mundo en el ámbito de la gestión del agua mediante el uso de la tecnología; y con la finalización de estos proyectos, Egipto será el mayor país del mundo en el ámbito de la reutilización del agua; lo que aumenta la eficacia total del sistema de gestión del agua en Egipto y su propia productividad.


El Estado, también, se esfuerza por el uso sostenible de las aguas subterráneas, y hay un estudio exhaustivo sobre los pozos de aguas subterráneas para estudiar cómo se utilizan, donde se ha desarrollado un sistema de pozos solares para limitar la salida de agua de esos pozos y limitarse sólo al periodo de la mañana para evitar el desperdicio de esta agua.

 

Egipto entra en la era de la desalinización:

 

En este ámbito, se están poniendo en marcha 14 plantas desalinizadoras de agua dle mar, con una capacidad total de 476.000 m3/día, y con un coste de 9.7 mil millones de libras, en las provincias de (Matrouh – El Mar Rojo - Sinaí del Norte - Sinaí del Sur - Port Said - Dakahlia - Suez - Alejandría), y su finalización está prevista para el 30/6/2022, en contraste con las 76 plantas desalinizadoras de agua de mar existentes, con una capacidad total de 831. 69 mil m3/día, en las gobernaciones (Sinaí del Norte - Sinaí del Sur - Mar Rojo - Matrouh - Ismailia - Suez), con lo que el total de plantas desalinizadoras asciende a 90 estaciones con una capacidad total de 1.307,69 millones de m 3 /día.

 


El número de plantas existentes es de 63, con una capacidad total de producción de 799 mil metros cúbicos al día en las gobernaciones de Sinaí Norte, Sinaí Sur, Mar Rojo, Matrouh, Ismailia y Suez; mientras que el número de estaciones que se están implementando es de 19 estaciones con una capacidad total de 375.000 metros cúbicos por día con un coste total de 7.900 millones de libras en las provincias de Matrouh, Mar Rojo, Sinaí del Norte, Sinaí del Sur, Port Said y Dakahlia.

 

El número de plantas desalinizadoras, que se pondrán en marcha según el plan urgente, es unas 21 plantas con una capacidad total de 540 mil metros cúbicos a un coste total de 10.600 millones de libras, en las gobernaciones de Matrouh, el Mar Rojo, el Sinaí del Norte, el Sinaí del Sur, Kafr El-Sheikh y el Mar Rojo. La financiación inicial fue de 4.300 millones de libras, y falta 6.290 millones de libras.

 

Está previsto que la capacidad total de las plantas desalinizadoras de agua de mar hasta finales de este año alcance los 1.7 millones de m3/día; lo que representa el 6,6% del total de agua potable.

 

Con respecto a la planta desalinizadora de Ain Sokhna, se supone que es la mayor planta desalinizadora del mundo, y purificará 164.000 metros cúbicos por día, en beneficio de la zona de inversión y la zona industrial, al noroeste del Golfo de Suez.


En cuanto a la nueva planta de El Alamein, que tiene una capacidad de producción de 48.000 metros cúbicos, es uno de los proyectos que da servicio a una amplia zona de población, donde opera con una capacidad de 48.000 metros cúbicos al día; esta nueva estación contribuirá a aumentar el bombeo de agua potable a la ciudad de Marsa Matrouh y sus suburbios, especialmente en los meses de verano, cuando la ciudad recibe más de 5 millones de veraneantes.

 


La planta desalinizadora del este de Port Said es uno de los proyectos más importantes, que se añade a este gigantesco sistema, con un coste de 3.000 millones de libras y una capacidad de producción en la primera fase de 150.000 metros cúbicos al día, para servir a los proyectos de desarrollo y satisfacer las necesidades de agua potable de East Port Said; además del establecimiento de una red integrada para servir a las zonas logísticas y a los proyectos de desarrollo y nacionales, ya que la región representa una importancia estratégica integrada.


Con respecto a la planta desalinizadora de Hurghada, tiene como objetivo producir 80.000 metros cúbicos por día dentro de dos años, y alrededor de 2,5 millones de metros cúbicos en 2037, de acuerdo con las últimas tecnologías utilizadas en el mundo, y el proceso de implementación de la planta ya ha comenzado, que es implementado por la Compañía de Contratistas Árabes con la más alta energía y el agua desalinizada más pura.


Las plantas desalinizadoras de agua de mar pueden contribuir a colmar el déficit que puede producir la crisis de la Presa del Renacimiento como una de las soluciones, y que la cuota per cápita puede ser inferior a 600 metros con el aumento de la población; sobre todo porque los recursos hídricos de Egipto dependen principalmente de su cuota en las aguas del río Nilo; además de las aguas pluviales y subterráneas, que se oscilan entre 4.500 y 6.000 millones de metros cúbicos al año.


El plan del gobierno para salir de la crisis de escasez de agua y recurrir al agua del mar incluye la decisión de interrumpir la entrega de aguas del Nilo a las gobernaciones fronterizas del Mar Rojo, Matrouh, el Norte y el Sur del Sinaí, con el fin de ahorrar gastos de transporte, por un lado; y aprovechar el agua del mar, por otro. El segundo eje del plan es emitir una decisión para que todas las zonas industriales y proyectos de inversión; ya sean comerciales, turísticos o residenciales, establezcan plantas de desalinización y no dependan de las aguas del río Nilo; y en caso de incumplimiento se tomarán las medidas oportunas.

 

El plan elaborado pretende producir 2,8 millones de metros cúbicos diarios de agua desalinizada del mar, mediante la creación de las mayores plantas desalinizadoras en toda la región del Oriente Medio, con un coste de 50.000 millones de libras.


El objetivo de elegir las gobernaciones fronterizas para ser el inicio se debe a varias razones; la principal de las cuales es que el coste del transporte de las aguas del Nilo a estas gobernaciones es muy caro, además del hecho de que estas provincias están situadas al mar; lo que requiere una amplia explotación durante el próximo período.


La estabilidad de la cuota de agua de Egipto durante décadas, ante el continuo aumento de las necesidades de agua, derivado del incremento de la población, exige la rápida búsqueda de la aplicación de nuevos mecanismos para aprovechar el agua del mar, ya que la agricultura consume alrededor del 80% del agua de Egipto, y sólo el 10% del agua del río se destina a fines potables, y otro 10% a fines comerciales y otras actividades.


El gobierno pretende producir mil millones de metros cúbicos de agua desalinizada para el año 2037; lo que permitirá satisfacer las necesidades del aumento de la población durante este periodo.


Egipto necesita anualmente 81.000 millones de metros cúbicos de agua, de los cuales 55.000 millones se suministran a través del Nilo y unos 6.000 millones mediante desalinización y pozos, y las cantidades restantes son insuficientes.






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